martes

yo no volvía más

*
muchos nenes viajan hoy en el sarmiento de hora pico.
me hacen olvidar del humo que traigo adentro,
de esa jungla de cemento
sin alimento, sin sustento,
del lugar a donde van a morir los sueños.
siempre el mismo sentimiento
me transformo y no te miento,
se me cierran las pupilas,
me entra el aire de oficina,
nunca llego a estar tranquila,
se disfraza mi sonrisa.
pasa el tiempo y nada pasa.

yo no entiendo a tanta gente
preocupada por ganar
yo no entiendo mi presencia
no es acá que quiero estar.

son las risas inocentes
que me vuelven a despertar
quizá tenga que mirar siempre un poco más allá.
aprender lo que hoy me toca,
dejar tanto de esperar,
no responder más preguntas,
sólo empezar a descifrar
cada mirada que no respondo,
cada palabra que no dispongo,
las feas formas en las que viajo
a esta realidad que no soy yo.

volver a encontrar el camino
buscar otra vez el desafío
salir de esta rueda de alambre
me pincha, me pincha y me arde
nadie dice nada
no me siento ni condimento en esta ensalada
grito y grito y grito y grito
aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
no soporto otra vez estar acá
y no quiero hacerme cargo de escapar
*
*
*

miércoles

mirate al espejo

*
tanto olor a una vida pasada
en este andén
y yo todavía jugando
a que no me importa nada.
tanto olor a una vida pasada
en este andén
y yo igual, jugando
a que todavía no soy nada.
mantra de la repetición
debe ser el camino
a la meditación
ojalá a la desaparición.
tantotanto olor a una vida pasada
en este tren
donde el tiempo vuela
pero igual no pasa nada.
TANTO olor a una vida pasada
yo de acá no quiero más
no sé por qué no puedo decir nada.
*
*
*

viernes

que te vayas cada vez


*
Qué caprichosas estas baldosas que parecen moverse voluntariamente para cruzarte en mi camino. Son caprichosos tus ojos que se paran ahí frente a los míos, sin pestañar. El capricho de tu sonrisa que se asoma y me quiere llevar a viajar. Capricho el de tus palabras tranquilas reposadas en el bienestar, transmisoras de igualdad, que me vienen a inundar.
El tiempo es caprichoso, que no quiere volver atrás y no me deja respirar.
Puro capricho en tu abrazo que se va, siempre se va. A él espero en cada encuentro. Ese instante final en el que por una milésima de segundo o incluso menos, o tal vez más,
se desatoran las gargantas atascadas,
se olvidan las palabras que no nos animamos a decir,
perdemos el enrosque de las mentes sobre lo que podemos y lo que no,
se vuelve todo aire
en tu mano que se apoya en mi espalda,
en mi brazo que envuelve tu hombro,
en nuestros ojos que no se animan a cruzarse pero que se ven de reojo y sonriendo,
en el suspiro interno que se produce cuando nuestros pechos chocan;
y se tranquilizan,
sabiéndose presentes, ausentes, nostálgicos, pacientes.

Y es siempre el mismo camino a casa, pero puedo elegir cómo mirarlo. Vacío de almas y lleno de miedos, o envuelto en la calma de los ojos abiertos, de saber cómo son las cosas y aprender a sentir sin esperar ni de vos de mí una nueva forma de existir. Y si algo puedo darte,
que sea la franqueza de no decir ya nada más,
que sea la tristeza transformada en despertar,
que sea la certeza de querernos más allá, de quererte sin estar,
que sea la enseñanza del amor y la libertad,
para vos y para mí.
*
*
*

jueves

no sé cuánto va a durar

*
hoy me aburre releer lo que ya escribí.
no hay demasiadas correcciones que hacerle a las palabras que me dicta el corazón.
y antes creía en la perfección.
y antes buscaba hacerlo mejor.
pero aprendí a aprender. 
eso sí nos hace crecer.
hoy quiero que todo rime
pero también puedo jugar
a terminar mi escrito
sin que nada suene demasiado igual.
y es que no lo voy a terminar
no al menos hasta acá.
Puede ser verso y después canción
o ser un cuento con emoción.
puede tomar cualquier forma
porque hoy me llegan las letras una tras otra
sin que ni siquiera lo piense.

será una puerta que abrí
ahí en plena oscuridad
buscando la salida
dejando de esperar
que me salve algún hermano
que alguien me dé su mano.
no es que traiga desesperanza
pero quiero equilibrar la balanza.
hacer más fuertes mis garras
y sostener también tu espalda.
dejar de esperar la salvación
sin dejar de sentir la conexión
aprender a sostenernos uno a otro.

nadie es más fuerte
nadie gana

quiero empezar a tejer las redes
que estaban hechas una maraña
entre todxs para todxs
desde todxs y hacia todxs
ser fieles a nuestros impulsos
y no poner máscaras ni un segundo

confiar en la primera certeza
hacerle caso a la naturaleza

qué fácil rimar las palabras
si cuando abrís el corazón
solo te habla
*
*
*

martes

vendaval va va


*
Tristeza y alegría en perfecto desequilibrio. Se asoman a mi ventana y se turnan para visitarme. Se unen y se confunden en la tragedia. Se separan en la apariencia que nos enseña a reír en conjunto y a llorar en soledad, a esconder las miserias como si no fueran realidad. Pero tristeza y alegría van de la mano, siempre de la mano.

Porque no hay respiro para sentir, no hay espacio donde sea mejor dejar salir cada sensación que el alma nos pide expresar, porque una sonrisa a cualquier precio no es sinónimo de felicidad. Porque no está todo tan bien ni todo tan mal.

No hay balanza que equilibrar, no está tan mal ser bipolar. Cada sensación nos enseña el camino a una decisión. Activación y meditación. Impulso a cada paso para avanzar.

¡Que la vida sea más que fantasía y menos que pura realidad!

Porque un amigo sabio me dijo “las cosas son” y entendí que no hay tantas preguntas que responder ni tantas conclusiones que sacar. Hay que caminar, canalizando lo que vendrá. Tristeza y alegría son un mismo vendaval. Si volamos como el viento, las aprendemos a escuchar.
*
*
*

lunes

34 números para capicúa

*
Tanta calma necesitaban sus solitarios corazones que ya no importaba si era la locura del amor lo que unía sus pechos. Claramente no lo era, y sin embargo, tampoco se simplificaba en la carnal complacencia de un gusto fisiológico. Sentían la esencia misma de la energía en conexión, que de tan simple a veces parecía confusa y se perdía en el laberinto que la mente le escondía por la absurda necesidad de coherencia.

Una caricia que parecía deslizarse sola. No sabía ella si era él quien la acariciaba. No sabía él si era ella quien lo abrazaba. No se preocupaban por saberlo tampoco. Tanto se alivianaban sus cuerpos cuando se tocaban que ni la cabeza tenía el poder de frenarlos.

Volaba el tiempo en sus placeres concedidos así como desaparece el deber en dos cuerpos que se apelmazan, buceando los dos en la búsqueda de una madrugada libre de esos sueños que sólo hacen más amarga la realidad.

El sol no marcaba su final ni su destino. La luna podía encontrarlos locamente despiertos o tristemente dormidos.

No lo decían pero lo sabían: estaban ahí para sanarse los corazones de tanta realidad podrida, para limpiarse las cenizas de la piel quemada por intentar gustarle al mundo. Estaban ahí para pintar sus reflejos, llenarlos de colores y líneas, y contrastes y sombras. Ella en él. Él en ella. Nunca juntos, sólo dos. Estaban ahí para recordarse uno a otro un pedazo minúsculo de su identidad, para reconocerla, reconstruirla. 

Estaban ahí. Así. Enroscados en sus cueros. Estaban ahí, sin saber. Y quizás nunca, quizás siempre...no volvían a besarse nunca más.
*
*
*

jueves

como el sol cuando ilumina y no quema

*
me gusta que sea tan simple
te busque y te encuentre
te vayas y estés
me vaya y te quedes

me gusta que sea hoy y ningún otro momento
pensar y decir
vivir la emoción
sentir sin pensar
reír porque sí

me gusta saber que no es el sueño de esa idealización idiota
la tranquila realidad
de sonreír en paz
no ir más allá
no adelantarse a uno mismo.

aceptar el reflejo
que no tiene historia
ni proyectos

ser hoy
lo que queremos ser
cada día
ofrecernos la oportunidad
de volver a nacer
cada día
permitirnos la seguridad
de ser los mismos
cada día

y sorprendernos con los ojos
cuando firmes
eligen a dónde mirar
*
*
*

miércoles

una tarde más

*
Tomo mate al sol y se me aceleran los dedos queriendo buscarte. Se imaginan tu pelo y quieren jugar con él como jugaban antes. Escucho tu voz lejana y quiero sentirla en mis oídos. Quisiera llamarte para que me salves de la vergüenza de un mundo que me pide demasiado. En vos está mi tranquilidad de ser todo sin ser nada. En vos me veo con la pureza de no usar máscaras. Y se me bloquea el pecho cuando me acuerdo que no lo sabés. Y si lo sabés, ya no te importa demasiado. 

No entiendo a mi cuerpo que en pequeños impulsos aislados te pide a vos, pero quiero hacerle caso en esta vorágine de sentimientos sin pensamientos. 
Hacerle caso una vez. 
Esta vez. 
Después de frenarlo tantas. 

Quiero perder la razón, aceptar la locura, no temer a querer, a quererte. Quisiera cerrar los ojos y que un abrazo me saque de la enferma realidad que me ahoga. Respirar en sincronía ese aire que nos limpia. La caricia de ida y vuelta que nos abre los poros para recibir de este mundo lo mejor. 

Quisiera que existas más allá de mis sueños, y que volvamos al pasto a reencontrar nuestras espaldas, livianas de gravedad que desaparece al amar. 
*
*
*

martes

tren a padua


*
No me mires de reojo
porque no te animás a quererme.
(ni a quererte)
No entendiste que era más grande
la idea de compartir.
¿Te enojaste con vos mismx
o con la vida porque sí?
No me interesa meterme
en tu mundo retorcido
de pudores, malentendidos y sentimientos callados.

Y sin embargo tus ojos me siguen llamando.

Quizá termina en este instante todo el cuento
y ganás tu batalla contra el mundo y sus fundamentos.
Yo ya no espero nada.
Ni de mí ni del mundo.
Y no practico el rencor.
Por eso, tranquilx...
fruncí tu ceño cada vez que me cruces,
haceme sentir la peor basura de este entorno iluminado,
separame de tu realidad con una pared de mil metros.

A cada ataque de tu autodestrucción
le voy a responder con una sonrisa.
Y siempre vas a tener a tu alcance mi mano
para entender que en el camino
es mejor construir puentes.
Y que las cosas también valen la pena
cuando se hacen con amor.
Sobre todo,
cuando se hacen con amor.
*
*
*

jueves

sombra luz

*
¿dónde perdimos la seguridad de llamarnos a cualquier hora para compartir un momento?
¿cómo convertimos la comodidad en desconfianza?
¿por qué construimos paredes ahí donde nuestras manos antes se cruzaban sin necesidad de agarrarse?
¿cuándo olvidamos la grandeza de nuestra sinceridad en el miedo de lo demasiado?
¿cómo nos dejamos llevar por el labertirno de lo que debe ser si no creemos en el bien y el mal?

volvamos a la simpleza de las emociones. 
desenrosquemos nuestras cabezas de palabras que sólo confunden. 
no busquemos más explicaciones de lo que simplemente es. 
sintamos las sonrisas, los abrazos. 
no esperemos otra vez a ver las fotos de lo que ni siquiera fue para recordarlo con melancolía. 
miremos para adelante y no pensemos en lo que viene. 
que venga y nos refresque la mirada como un helado de limón en pleno verano. 

seamos nosotros otra vez.
seamos felices otra vez.
*
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