miércoles

pendiente



*

Era el silencio compartido. Ese instante de conexión, mientras esperábamos sentados un final que no queríamos, de un relato que ni siquiera había empezado.

Te escuchaba sin sonido mientras hablabas de los colores del techo, del por qué de las elecciones, del recuento de momentos. Me llenabas con tu mirada transparente y tu sonrisa entregada, mientras vomitaba palabras sin pensar, que tomaban sentido en tus oídos.

Transitábamos la quietud de un momento eterno, de un segundo efímero, de un espacio nuevo, nuestro. Nos guardábamos el beso, porque teníamos el silencio. Nos mirábamos sin miedo, porque la luna, y su luz cómplice, nos dejaban expresar, nos sacaban de lo externo, no espiaban nuestro tiempo.

Con tu pelo desordenado, tu cuerpo dolorido y tus manos trabajadas. Sentado frente a mí, acostado frente a mí, parado frente a mí.

Me invitaste a otra realidad. Y te seguí sin preguntar.

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1 comentario:

  1. (Loco, gracias por el aguante en los comentarios de ayer, saludos.)

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